El frío escarcha allá fuera
todo lo que toca
se cristaliza y endurece
la vida se hace lenta
y el tiempo se diluye tras el horizonte.
Yo, empaño los cristales
con el aliento que me queda
mientras ansío el tuyo sople
este insipiente fuego
que motoriza mi corazón.
Miro a través del ventanal.
observo y me observo,
el gélido paisaje y mi reflejo
confluyen involuntarios
en insondables pensamientos.
Mis manos instintivamente
se frotan alejando el frío
e imaginando ambas
que la otra es tu
piel
reviviendo roces cálidos
hechos de pudor y entrega.
Un temblor se apodera de ellas.
invoca y evoca tus labios sensuales
tu mirada elocuente
tus manos inquietas
recuerdan como
eres sal en la nieve
viento para el fuego
o tierra si soy agua fresca
Comprendo entonces
cuando apareces y me bebes
me consumes y regeneras
me potencias y defines.
y allá afuera
el frío escarcha
mi aliento empaña
y mis manos…
… mis manos dibujan
en ese lienzo momentáneo
un tierno corazón.

