miércoles, 29 de marzo de 2017

NOTAS DE AMOR


El otro día vi y leí algo que me produjo una serie de sentimientos encontrados. Fue en Fecebook, esa especie de gelatina aglutinante que nos alcanza a todos en este siglo XXI.
La imagen en cuestión era una pequeña nota escrita a mano por “Él” un desconocido para mí, pareja de la dueña de la foto.
Resultó ser una nota muy cariñosa escrita años atrás seguramente… decía varias cosas, pero entre ellas, difícil de soslayar, había un te amo rotundo, firme y sincero…
No sé cuantos años haría de aquella declaración de amor, dejada en la mesa de la cocina tal vez, o en un arranque más romántico en la mesita de luz de ella. Lo imaginé yéndose a trabajar, comenzando su día y teniendo ese gesto para con ella, su amada.
Es imposible, cuando algo nos atrae o atrae nuestra intención, mirarlo poniéndonos en el centro de la escena. Me vi escribiendo y recibiendo notas similares. Me vi sonriendo enamorado y enamorando un poquito más. Pero también me vi hoy despojado de las notas, de los sentimientos y de las que recibieron o emitieron. Ni siquiera tenían un rostro o varios. Solo sentí la impostergable sensación del tiempo arrollador despellejándote como si deshojara la flor de mi piel.
Cuantos te amo dichos al viento, cuanta sinceridad perentoria,  cuantas mujeres que pudieron ser y no fueron, que fueron y no merecieron ser…
¡Te amaré por siempre! Decía la nota… “por siempre”, “te amaré”
Todas las notas que escribí se han desdibujado, la tinta no superó siquiera la vida útil del inútil intento de haberlas escrito.

Te amaré por siempre decía la frase retorcida y atrapada en un abollado papel desechado junto al intento de ser feliz…

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