leerás mil veces
entre mis versos
recurrencia nefasta
¿quién sabe?
decisiones
propias e inconsultas
con la propia conciencia
¡quizás!
Cierto es
que me reclamas
por mis silencios
pero a veces
no te agradan mis palabras
entonces
tengo que recordar a cada instante
para entenderte
que lo que vemos en los demás
es nuestro propio reflejo
y ¿entonces?... ...¡entonces!
somos espejos de espejos.
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